La batería, actor de primer orden, permite arrancar el motor, pero también alimenta la totalidad del circuito eléctrico del vehículo

La batería es un elemento fundamental del circuito eléctrico pero, con los años, se desgasta y pierde su eficacia. Su función es almacenar la energía eléctrica para permitir un funcionamiento óptimo de todos los elementos de seguridad y confort. Existen multitud de órganos que funcionan gracias a la electricidad almacenada en la batería. Por supuesto, el motor de arranque, pero también las luces, los intermitentes, los limpiaparabrisas, la bomba de gasolina, el tablero de a bordo, la climatización, el desempañado, el autorradio… La batería es alimentada mediante energía por el alternador que, a su vez, es arrastrado mediante una correa por el motor. De este modo, la batería puede funcionar manteniendo un nivel de carga óptimo tanto en verano como en invierno. No olvide que es fundamental comprobar regularmente que la correa del alternador esté en buen estado.