Climatización

Un elemento de confort y seguridad tanto en invierno como en verano

Al igual que un refrigerador, el sistema de aire climatizado funciona gracias a un gas frigorígeno que se envía a un circuito a través de un compresor, lo que permite refrigerar el aire ambiental y evacuar el calor. Hasta ahí llega la comparación, ya que la climatización de un automóvil es un sistema complejo que necesita un control regular. Para preservar un funcionamiento óptimo del sistema, también debe controlar otros elementos, como el compresor, el condensador, la botella deshidratante, el manorreductor, el evaporador, el impulsor o el filtro.

Al contrario de lo que muchos creen, la climatización es un elemento de confort pero también de seguridad, ¡incluso en invierno! Durante la estación fría, permite calentar y secar el aire del habitáculo y, de este modo, eliminar el vaho rápidamente. Cuando las temperaturas aumentan y dejan de ser agradables, la climatización permite refrescar el aire ambiental sin reducir el confort de los pasajeros. Algunos sistemas de regulación automática permiten mantener una temperatura constante, independientemente de las variaciones de la temperatura exterior. El sistema de climatización también filtra las impurezas, el polvo y el polen, tanto en verano como en invierno.